Las buscadoras se desplazaban a bordo de una motocicleta por las calles Estado de México y Estado de Durango, en donde fueron atacadas a balazos
Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlali Jáuregui Acosta, integrantes activas del colectivo “Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos”, fueron asesinadas a balazos la tarde del sábado 9 de mayo, en vísperas del Día de la Madre.
Según testimonios y reportes preliminares, las víctimas circulaban a bordo de una motoneta cuando sujetos armados les dispararon a corta distancia para después huir del lugar a alta velocidad.
Este trágico evento representa el tercer caso en lo que va del año en que mujeres buscadoras pertenecientes a este mismo colectivo son asesinadas.
«Pati» y «Cati» se integraron al colectivo por la desaparición de su hijo y hermano, Miguel Ángel Jáuregui Acosta, el 8 de febrero de 2024, quien fue encontrado muerto, y siguieron en la organización de búsqueda pese a la localización sin vida de su ser querido.
En redes sociales del colectivo, Alma Lilia Tapia compartió fotografías en las que aparecen Patricia Acosta Rangel, su hija Katia y su hijo Miguel Ángel.
«Unidos por la sangre, reencontrados por el espíritu, de nuevo juntos, más allá del dolor y de las sombras existe un lugar de luz donde el amor nunca muere. Allí, el tiempo se detiene y la familia se vuelve a encontrar, por siempre unida en el abrazo de la paz», expresó.






