La estancia ocurrió entre octubre de 2021 y abril de 2022, cuando se desempeñaba como canciller. Su hijo residió en la sede diplomática mientras realizaba estudios de posgrado en Londres.
El Secretario de Economía Marcelo Ebrard admitió este miércoles que su hijo vivió en la Embajada de Reino Unido durante aproximadamente seis meses en 2021, cuando él era Secretario de Relaciones Exteriores, y negó que esto represente un uso indebido de recursos.
De acuerdo con la versión del propio Ebrard, el alojamiento no fue resultado de un uso indebido de recursos públicos, sino de un “ofrecimiento” por parte de la entonces embajadora, ante la dificultad de conseguir vivienda en la capital británica.
Desde el atril presidencial, Ebrard señaló que tuvo una conversación con Josefa González-Blanco, entonces embajadora de México en Reino Unido hasta enero de este año, quien le ofreció a su hijo la estadía para realizar unos cursos durante la pandemia de covid.
😱Marcelo Ebrard en la #MañaneraDelPueblo con la presidenta Claudia Sheinbaum confirma que su hijo vivió a expensas del erario por 6 meses en la embajada de México en Londres. Se lo hizo a Andrés Manuel López Obrador. PUDO MÁS EL OPORTUNISMO QUE LA ÉTICA🤮pic.twitter.com/rLgvrUNkHM
— 🐞Monaliza🐞 (@MONALI4T) April 16, 2026
Era 2021 y Ebrard, como secretario de Relaciones Exteriores, era el jefe directo de González-Blanco. “Le dije: ‘Oye, va a estar por allá mi hijo porque quiere hacer unos estudios y yo tengo muchas reservas’, porque estábamos en plena pandemia, y me dijo: ‘Mándamelo a la residencia’”, contó el ex canciller.
“No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de un papá por un hijo. No usamos ningún recurso indebidamente, mi hijo organizó una exposición porque me dijo ‘hay un problema de salud mental en la comunidad’, entonces organizaron una exposición para que la gente pudiera exponer pinturas o dibujos de su experiencia durante la pandemia”, apuntó.
El caso ha generado polémica porque se trata del uso de una residencia oficial —destinada a funciones diplomáticas— para alojar a un familiar directo de un alto funcionario, lo que abre dudas sobre los límites, criterios y transparencia dentro del servicio exterior mexicano.
Reportes periodísticos señalan que durante su estancia, el hijo del funcionario habría tenido acceso a servicios incluidos en la residencia, como mantenimiento y apoyo doméstico, lo que intensificó el debate público.






