En sesión privada ayer en la tarde, diputados de Campeche avalaron reformas a la Constitución del estado y a la Ley Orgánica del Poder Legislativo para restaurar el fuero constitucional, el cual había sido eliminado en 2016
La fracción de Morena en el Congreso local se fracturó luego de que 10 de los 16 integrantes de esa bancada rompieron con la gobernadora Layda Sansores, a quien acusaron de persecución política. Y para evitar ser detenidos restauraron el fuero constitucional –abrogado en 2016– que los protegía de arbitrariedades en la aplicación de la ley.
El domingo, luego de la sesión para instalar el periodo ordinario de sesiones de la 65 Legislatura estatal, los alrededores del Palacio Legislativo fueron cercados por policías ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE); se afirmó que había orden de aprehensión contra al menos dos diputados, uno de ellos el líder parlamentario, José Antonio Jiménez.
Esta mañana,cuestionada sobre el conflicto interno que enfrenta Morena en Campeche, la presidenta Claudia Sheinbaum optó por no emitir una valoración directa del caso y se limitó a enviar un mensaje conciliador.
La crisis interna en Morena Campeche se agravó en los últimos días con decisiones legislativas que confirmaron la fractura de la bancada guinda y derivaron en la pérdida del control del Congreso local por parte del partido en el gobierno.
La división se hizo evidente luego de que un grupo de diputados de Morena votara a favor de entregar la presidencia de la Mesa Directiva a Movimiento Ciudadano (MC), lo que permitió que el legislador Paul Arce Ontiveros asumiera el cargo con el respaldo de PRI, PAN, MC y morenistas disidentes. La decisión se tomó tras el rechazo a la propuesta presentada por el coordinador parlamentario José Antonio Jiménez Gutiérrez.






