La Mandataria Federal dijo que se entregó «voluntariamente» y que en el país no hay «operaciones conjuntas» en materia de seguridad con Washington
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró las circunstancias en torno a la entrega de Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense conocido como “El Rey de la Cocaína” y vinculado con el Cártel de Sinaloa.
“Llegó caminando a la embajada por su propio pie”, subrayó la jefa del Ejecutivo federal, quien desmintió versiones que sugerían una incursión de agentes externos en suelo mexicano.
En su “mañanera” en Palacio Nacional, la mandataria fue enfática al negar que se haya realizado un operativo por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) o de cualquier otra agencia estadounidense dentro de territorio nacional.
De acuerdo con la información detallada por la gobernante, Wedding —quien era buscado por autoridades de la Unión Americana— tomó la decisión de entregarse tras publicar un mensaje vía redes sociales en el que anunciaba su voluntad de enfrentar el proceso judicial en su contra.
Fue así que el exdeportista se presentó directamente en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, arribando por sus propios medios y sin la intervención de fuerzas policiales extranjeras.
Nuevamente, la presidenta aprovechó el espacio para reiterar que la administración actual no permite operativos conjuntos ni la intervención directa de agencias extranjeras en México. Sheinbaum Pardo recalcó que los agentes de Estados Unidos deben respetar las limitaciones establecidas en la Constitución Mexicana y en la Ley de Seguridad Nacional.






