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Teocaltiche, el municipio más violento de Jalisco en 2025 por ola de desapariciones y homicidios

Teocaltiche, el municipio más violento de Jalisco en 2025 por ola de desapariciones y homicidios

Datos del Registro Estatal de Personas Desaparecidas de Jalisco colocan al municipio entre los primeros lugares a nivel estatal en número de personas no localizadas.

Teocaltiche se convirtió en 2025 en el municipio más violento de Jalisco, principalmente por el alarmante número de personas desaparecidas y el repunte de homicidios dolosos, de acuerdo con registros oficiales y reportes recientes de autoridades estatales.

La escalada de violencia se intensificó desde febrero de este año, cuando ocho policías municipales fueron secuestrados; posteriormente, cuatro de ellos fueron localizados sin vida.

A partir de ese hecho, el municipio de la región Altos Norte ha registrado más de 34 homicidios dolosos y al menos 35 desapariciones, muchas de las cuales no presentan avances en las investigaciones.

Datos del Registro Estatal de Personas Desaparecidas de Jalisco colocan a Teocaltiche entre los primeros lugares a nivel estatal en número de personas no localizadas, con varios casos que permanecen estancados, sin información clara sobre su paradero.

El 17 de noviembre se reportó la desaparición de César Raymundo Ruiz López, quien fue visto por última vez alrededor de las 6:30 horas del lunes, cuando se dirigía a su trabajo. De acuerdo con versiones preliminares, presuntamente fue privado de la libertad por hombres armados, sin que hasta el momento se haya precisado el lugar exacto del hecho.

Días después, el 28 de noviembre, se denunció otra privación ilegal de la libertad en el mismo municipio. La víctima fue identificada como Verónica, comerciante dedicada a la venta de tacos junto con su familia. En este caso, no se reportó la intervención de autoridades para impedir el delito.

A estos hechos se suma la desaparición de Fernando Durán Pérez, de 45 años, comerciante dedicado a la venta de alimento para mascotas. La Comisión Estatal de Búsqueda emitió una ficha para su localización, luego de que fuera visto por última vez el 26 de noviembre en la colonia Juárez, en Teocaltiche.

Familiares de personas desaparecidas han denunciado públicamente la falta de atención y respuesta por parte del gobierno estatal, encabezado por el gobernador Pablo Lemus, al señalar omisiones de funcionarios de Jalisco para atender de manera efectiva esta crisis de violencia y desapariciones que mantiene a la población en constante temor.

La situación en Teocaltiche refleja una de las crisis de seguridad más graves que enfrenta Jalisco en 2025, donde la combinación de homicidios dolosos y desapariciones ha colocado al municipio como un foco rojo a nivel estatal. Habitantes y familiares de víctimas exigen acciones urgentes, investigaciones efectivas y una respuesta integral de las autoridades estatales y federales para frenar la violencia, localizar a las personas desaparecidas y devolver la seguridad a una población que hoy vive bajo el miedo y la incertidumbre.

En Corto: Teocaltiche clama por justicia

En Corto: Teocaltiche clama por justicia

El silencio municipal y estatal no es casual: es complicidad por omisión, es cálculo político, es la apuesta por esconder la realidad con estadísticas mientras la gente sigue desapareciendo.

Raúl García Araujo @araujogar

Teocaltiche volvió a demostrar que la brecha entre el discurso oficial y la realidad es abismal.

Mientras el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, utilizó su Primer Informe de Gobierno para presumir disminución de delitos, coordinación con fuerzas federales y recursos “históricos” para atender desaparecidos, el municipio vive un escenario completamente distinto: miedo permanente, desapariciones constantes y autoridades que parecen rebasadas o deliberadamente silenciosas.

La presidenta municipal, Margarita Villalobos, no solo evita reconocer el tamaño de la crisis, sino que se ha convertido en observadora pasiva de la violencia, incluso en medio de las fiestas de octubre, cuando el municipio recibe visitantes y debería garantizar seguridad mínima.

El silencio municipal y estatal no es casual: es complicidad por omisión, es cálculo político, es la apuesta por esconder la realidad con estadísticas mientras la gente sigue desapareciendo.

El mismo día del informe, dos hombres —un adulto y un adolescente originarios de Zacatecas— fueron asesinados a balazos mientras instalaban juegos mecánicos en la colonia Juárez. Un tercero resultó herido. El ataque ocurrió alrededor de las 7:30 de la noche, a un costado del Río Teocaltiche. La violencia no esperó a que terminara el discurso.

Pero la tragedia no se resume en un solo episodio. Teocaltiche enfrenta una ola creciente de desapariciones que el portal Dominio Público Noticias documenta caso por caso, mientras el gobierno intenta minimizar la crisis. Habitantes reportan levantones, sujetos armados en camionetas blindadas y saqueos de viviendas.

La desaparición más reciente fue la de un hombre que viajaba regularmente a Estados Unidos y que fue privado de la libertad por un comando que también vació su casa en la colonia El Barrio.

Y apenas este domingo, en pleno centro del municipio, una adolescente de 16 años, fue obligada a subir a un vehículo por al menos cuatro sujetos armados con chalecos tácticos con las siglas del CJNG, justo frente al área donde se estacionan las patrullas municipales y estatales, mientras cientos de personas acudían a la Feria 2025.

La autoridad municipal no ha exigido reforzar operativos, no ha alzado la voz, ni siquiera ha dado la cara. Es la política del silencio, del “no pasa nada”, de la indiferencia por encima de la gente.

Lemus prometió pacificar Teocaltiche en 45 días. No lo hizo. No hay resultados, no hay estrategia y no hay presencia real del Estado.

Si el gobernador está más preocupado por defender su narrativa que por defender a la ciudadanía, entonces ha renunciado a gobernar uno de los municipios más heridos por el crimen organizado.

Y si la presidenta municipal no puede garantizar seguridad ni siquiera durante la feria, con la policía a metros de distancia de un levantón, entonces Teocaltiche está bajo un vacío de poder que nadie quiere reconocer.

La violencia no se tapa con discursos. Las desapariciones no se borran con estadísticas. Teocaltiche exige gobierno. Y cada día sin respuesta política, la realidad termina escribiendo un informe distinto: uno con muertos, desaparecidos y comunidades abandonadas.

En Cortito: Nos cuenta que el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, tomó una posición política que pocas autoridades municipales se atreven a asumir: puso a las víctimas al centro del trabajo público.

Su presencia en el 4to. Informe de Actividades de la Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas del Estado de Morelos (CEARV) no fue un acto social ni de cortesía, sino una afirmación de que el municipio decidió coordinarse con el Estado para atender a quienes fueron vulnerados en sus derechos.

Urióstegui reconoció el trabajo que encabeza Penélope Picazo Hernández, pero además recordó un dato clave: Cuernavaca se integró al Modelo Estatal de Atención Integral a Víctimas.

Eso significa que hoy cualquier persona afectada puede ser canalizada a servicios jurídicos, psicológicos, económicos o de prevención sin burocracia ni simulación. El municipio dejó de actuar solo y se incorporó a una red estatal que sí opera y sí entrega resultados.

Acompañado de su esposa, Luz María Zagal Guzmán, presidenta del DIF municipal, así como integrantes del Cabildo y Gabinete, el edil delimitó su postura: su administración no dará pasos atrás en la defensa de los derechos humanos. Las víctimas son prioridad y la justicia será una obligación, no una promesa.

Hombres armados se llevan a otra mujer en Teocaltiche

Hombres armados se llevan a otra mujer en Teocaltiche

El Gobierno de Jalisco reconoció que en los últimos días se han presentado denuncias por desapariciones en este municipio.

En Teocaltiche, Jalisco, la ola de desapariciones en este municipio no se detiene. Pese a los múltiples casos documentados y las denuncias de familiares, la violencia sigue golpeando con fuerza a la población.

Ahora, la víctima es Nayeli Alejandra Meléndez Castillo, de 35 años, quien fue privada de la libertad el pasado 12 de septiembre, alrededor de las 11 de la mañana, mientras caminaba por la calle Donato Guerra, en el Barrio Las Crucitas. Testigos relataron que hombres armados y encapuchados la interceptaron y se la llevaron por la fuerza.

El día de su desaparición vestía una blusa blanca con la imagen de San Judas Tadeo, pants rosa y una cadena de plata con dije del mismo santo.

Como señas particulares, Nayeli tiene una verruga en el cuello del lado derecho, perforaciones en labio inferior, ceja y nariz, así como una cicatriz en la mano derecha. También porta varios tatuajes: un corazón con infinito y la leyenda “César” en el pecho, un beso en la pierna, un alacrán con una rosa en la mano derecha y un corazón en la izquierda.

La mujer mide 1.80 metros, es de complexión robusta, cabello ondulado teñido de naranja y tez morena oscura.

Familiares y amigos exigieron la aparición con vida de Nayeli y solicitaron el apoyo ciudadano para aportar información al número 33 31 45 63 14.

En este contexto, y sin precisar cifras ni fechas, el Gobierno de Jalisco reconoció que en los últimos días se han presentado denuncias por desapariciones en Teocaltiche, asegurando que ya se iniciaron investigaciones.

Sin embargo, para las familias la respuesta oficial resulta insuficiente: la violencia no se contiene, las desapariciones se multiplican y Teocaltiche permanece hundido en el abandono, mientras el gobierno estatal se limita a dar declaraciones sin resultados.

 

En Corto: Teocaltiche clama por justicia

Funcionaria de Jalisco minimiza crisis de desaparecidos en Teocaltiche pese a 27 casos en menos de dos años

Mientras el discurso oficial busca matizar la crisis, en Teocaltiche las familias enfrentan una doble violencia: la del crimen organizado y la del abandono institucional.

Datos oficiales del Registro Estatal de Personas Desaparecidas confirman que en Teocaltiche se han acumulado 27 reportes en menos de dos años: 6 en 2024 y 21 en lo que va de 2025. De ellos, 21 siguen activos, lo que convierte a este municipio de los Altos de Jalisco en uno de los más golpeados por la violencia en la región.

Pese a estas cifras, la secretaria de Inteligencia y Búsqueda de Personas de Jalisco, Edna Montoya, minimizó la situación al afirmar que “no hay un repunte” de desapariciones en la zona.

La funcionaria incluso reconoció no tener “el dato específico en este momento” sobre la magnitud del problema en Teocaltiche, y aunque admitió que hay pugnas entre organizaciones criminales que afectan a la población, insistió en relativizar la crisis.

Montoya también aceptó que no puede descartarse la participación de policías u otras autoridades en desapariciones, lo que aumenta la desconfianza entre los familiares.

“El reto para nosotros es generar confianza en las instituciones”, afirmó.

Colectivos de búsqueda de la región cuestionaron estas posturas. Yadira Reyes Trejo, del colectivo Buscando con Fe y Esperanza de Lagos de Moreno, advirtió que el miedo y los riesgos han frenado las búsquedas en campo.

“Sí salir, o sea da miedo, tiene miedo la gente, tenemos miedo, para qué decir que no”, señaló.

En el mismo sentido, Javier Espinoza, del grupo Padres Buscadores de Aguascalientes, denunció trabas burocráticas y falta de respaldo oficial: “Las familias piden las búsquedas a la autoridad… pero nos dicen que no se pueden hacer porque hay un tema de seguridad. Si hay un tema de seguridad lo tienen que resolver, así lo marca la ley”.

Mientras el discurso oficial busca matizar la crisis, en Teocaltiche las familias enfrentan una doble violencia: la del crimen organizado y la del abandono institucional.

Teocaltiche: desapariciones y asesinatos expulsan a familias de su propio pueblo

Teocaltiche: desapariciones y asesinatos expulsan a familias de su propio pueblo

El patrón de violencia y desaparición en la región es constante, con incidentes cada dos semanas.

La violencia y las desapariciones en Teocaltiche han obligado a decenas de familias a huir. La disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, junto con la colusión de autoridades, mantiene a la población en riesgo constante.

David Coronado, investigador de la Universidad de Guadalajara, asegura que la región se ha convertido en un punto estratégico para el trasiego de drogas, donde jóvenes son reclutados como halcones o sicarios y adultos obligados a trabajar en la producción de metanfetaminas y fentanilo.

“Se llevan a personas por deudas, por supuesta colaboración con el cártel contrario o simplemente como recambio de fuerza de trabajo. En Jalisco hay por lo menos 320 casos donde el Estado participó directa o indirectamente en desapariciones”, advirtió.

El caso de Pedro Antonio Ruiz ejemplifica el peligro: en marzo de este año, su hermano de 17 años fue asesinado por un comando mientras defendía a otro familiar que fue secuestrado y recuperado horas después.

Pedro y su familia tuvieron que mudarse, pero semanas después un nuevo comando irrumpió en su casa, amenazando a su hija de cuatro años y rafagueando la fachada. Tras esto, se vio obligado a abandonar Teocaltiche.

“Muchas desapariciones y el gobierno no hace nada. Están a un paso de lo que pasa y jamás llegan”, dijo Pedro.

El patrón de violencia y desaparición en la región es constante, con incidentes cada dos semanas, dejando en evidencia la colusión entre grupos criminales y algunos elementos del Estado, y manteniendo a las familias en constante temor y desplazamiento.